
Pablo Gimenez Melo, del South American Wine Group, nos envía una entrevista que le hiciera infobae.com al sommelier Andrés Rosberg, donde nos explican las tres claves para catar un vino. Particularmente considero que todo vino se debe catar antes de servirlo, sobre todo si estás acompañado, no importa el precio del vino porque se trata de saber si está en buen estado, si es apropiado para tomarlo. Uno debe devolver un vino que esté avinagrado, que se vea turbio, con aroma de corcho.
Recuerden que estas tres claves son para la cata profesional, pero uno puede ir aprendiendo desde su nivel de aficionado, porque igual se disfruta un buen vino con una buena compañía.
Primera Clave: lo visual
a) Detección de posibles defectos: al vino, no se lo debe mirar a trasluz sino que se lo debe inclinar unos 45º en un papel o mantel con buena luz natural y ver que no tenga defectos como turbidez o aislados.
b) Observación del tono: en vinos blancos, el color puede variar de amarillo verdoso al casi transparente y hacia el dorado e inclusive marrón. “Eso da la pauta del paso del tiempo y así puede calcularse el año de cosecha. Pero distintos vinos tienen distintas tasas de oxidación. El tinto se aclara con los años: comienza con los azules y violacios y va pasando hacia el rojo rubí y de ahí hacia el marrón”, explicó.
El vino es el mas hermoso fruto del Sol concentrado en la glucosa de una uva, trabajado con las manos del hombre que por generaciones ha hecho de todo el proceso una tradición.
Trataremos de llevarles nuestras experiencias probando el vino, desde el punto de vista no de famosos e inalcanzables eruditos, sino de simples mortales a los que les gusta una buena comida, un buen ambiente y disfrutar junto a una buena compañía de un vinito, como decimos aquí.