Nuesra amiga Anyi Alvarez estuvo en la Quinta Edición de El Vino Toma Caracas, en el Centro San Ignacio. Le pedimos que escribiera una reseña y aqui la publicamos para compatirla con todos ustedes:

“El Centro Comercial San Ignacio fue tomado por el vino para, en una concurrida cata, pasearse entre pabellones dispuestos a lo largo y ancho de las entradas de los restaurantes dando una sensación ideal de apertura y haciendo entender de una manera grata que vino y gastronomía van de la mano.

Los países participantes: Chile, Australia, Suráfrica, Venezuela, España, Portugal, Francia, Italia y Argentina que fue el invitado especial. El público asistente de lo más variopinto, desde los más entendidos, que seguramente estaban reviviendo la experiencia de ediciones anteriores, hasta aquellos que dijeron “voy a dejar que el vino me tome” dieron su primera incursión en este tipo de eventos.

Llegar al sitio con la grata compañía, adecuada para degustar un buen vinito, hacer la fila para cancelar el monto que daba acceso al kit esencial para entrar y formar parte del placer de la degustación del buen vino: 6 tickets generales, un ticket de Bodegas Pomar, un ticket de Wines of Argentina y lo más importante, una copa; ya listos procedimos a dar una vuelta de reconocimiento para decidir con cuál bodega iniciaríamos el recorrido y la inversión de nuestros tickets. Allí estaba Terrazas de Los Andes de Argentina con la promesa de un vino de RESERVA haciéndonos guiños, dos tickets requeridos para llenar la copa ya hablaban de la calidad de este vino, esto le servía de guía al poco conocedor, como yo; Cabernet Sauvignon llenando nuestras copas, caminemos y dejemos que respire, este vino me habló, me sedujo, me acarició y me llenó de aromas que despertaron mis sentidos y así comenzó la noche a colorarme los labios, subir la temperatura y aumentar la sed por más vino.

En el stand de Wines of Argentina obsequiaban un CD de tangos con la condición de llenar una planilla, acá elegí un Cabernet Sauvignon de la Bodega Ruca Malén siendo este el único vino que no disfruté en toda la noche, muy oscuro, denso, un aroma a madera tostado y un fondo especiado demasiado cargado y de larga persistencia que me hicieron más dura la prueba, cuestión de gustos nada más, no es el vino para mí.

Así siguió la noche en una línea de vinos tintos: Terracota de Bodegas Pomar, Callabriga Alentejo Tinto Reserva Portugal de la Bodega Sogrape de Portugal y un tinto Reserva de Bodegas Luis Alegre de La Rioja.

En otros de los pabellones degusté una Ensalada de Pasta Fresca servida por Víctor Moreno y su equipo dándole el toque final con el Aceite Extra Virgen de Hacienda La Laguna de Jaén de España, este aceite es difícil de describir, que experiencia tan deliciosa probarlo, tiene un cuerpo denso con un amargo muy leve, casi impercetible y con equilibrio perfecto en su composición que definitivamente hacían que se convirtiera en el sello estrella de la ensalada.

Los organizadores al parecer no contaban con tal afluencia de público a este evento, por lo que a cierta hora ya no quedaban copas disponibles, la dificultad para acercarse a los stands a llenar la copa y escuchar información sobre el vino fue tremenda así como la falta de espacio para desplazarse con copa en mano a lo largo y ancho delevento, son puntos que deberían considerarse para las próximas ediciones.

A las 10:40 p.m. el ambiente seguía animado, mucha gente aún disfrutando con su copa siempre llena otros ya estábamos consumidos por el clima caluroso de Caracas esa noche que junto al vino nos subieron la temperatura al máximo. Llegó entonces la hora de partir aún con el sabor y color del vino en los labios, con ganas de más de estos eventos que nos hacen escapar de la rutina y sumergirnos en la sofisticación de la cultura y la buena vida.

Sedientos, nos quedaremos esperando que el vino nos tome de nuevo… Salud!”.